Limpieza y baño de los erizos

Toda mascota necesita de ciertos cuidados básicos para que pueda tener una buena calidad de vida. Es fundamental mantener limpio tanto a la mascota como el espacio donde habita, pues de esta manera se podrán prevenir enfermedades o infecciones.

Si acabas de comprar o adoptar un erizo y no sabes como bañarlo o que cuidados a cuánto higiene se refiere se necesitan ¡no dejes de leer este post!

Primero que nada hablaremos sobre la limpieza que necesita su hábitat (lugar donde vive). La primer regla de oro, es cambiar el sustrato o aserrín que le coloques en su jaula todos los días, esto evitará la multiplicación de bacterias provocadas por las heces de tu erizo. Si tu mascota está utilizando letrina, no debes olvidar lavarla todos días.

En cuanto a los bebederos o comederos de nuestro erizo, es muy importante que al igual que su casa, los mantengas muy limpios. ¿Recuerdas las bacterias de las que te hablábamos antes? bueno, pues si no se les da limpieza adecuada tu erizo terminará por ingerirlas dando como resultado complicaciones en sus alud. Para el caso de los juguetes, puedes lavarlos de una a dos veces por semana.

Ahora, pasemos al baño de un erizo. Hay que recordar que los erizos son animales muy tímidos y no muy amigables con el agua, por lo que bañarlo te resultará un poco difícil sobre todo si es su primer baño, pero ¡No te preocupes! sólo es cuestión de tiempo para que pueda familiarizarse con el baño.

Para poder bañar a tu erizo, utilizarás los siguientes materiales:

  • Un champú de ph neutro (PH 5.5)
  • Una toalla
  • Un cepillo de dientes
  1. Llena un recipiente con agua tibia , ten mucho cuidado de no llenarla demasiado, con dos o 3 cm de altura esta bien.
  2. Pon el champú en tus manos y frota con suavidad hasta que lo hayas esparcido por todo su cuerpo. Asegurate de lavar muy bien sus patitas y pancita pasando tu mano enjabonada por esas partes.
  3. Toma el cepillo de dientes y pasalo con mucho cuidado por todas sus púas.
  4. Enjuaga su cupero con abundante agua, trata de dejar su cabeza fuera del agua y no se agote pensando que puede ahogarse.
  5. Ahora, toca secarlo. Pasa la toalla por todo su cuperopo retirando dola el agua que puedas. Si quieres puedes utilizar una secadora, pero siempre por encima de la toalla, también debes cuidar que la potencia de la secadora para que no este muy fuerte.
Ir arriba